Cacao, tabaco y alcohol para las ceremonias agrarias mayas

Usar cacao, tabaco y alcohol aparte de las oraciones y rezos u otras manifestaciones verbales en los rituales agrarios de los mayas específicamente de los yucatecos de estos tiempos, está caracterizado por la ambigüedad ya que vienen a ser ofrendas y elementos usados en contra de las fuerzas malignas, de acuerdo al contexto de acción.

En tanto que el alcohol (el vino sagrado balché y el aguardiente), el tabaco y el cacao se conforman como parte de las ofrendas dentro de las ceremonias de agradecimiento, petición y protección.

En el caso del vino ceremonial este también funciona como un medio de consagración además de que en los rituales de purificación usado en diversas ceremonias, este adquiere el poder de antídoto («contras»), como el resto de los elementos mencionados y funcionan para erradicar «los vientos malignos», entre otros peligros.

Dentro de las ceremonias y rituales realizados por los mayas peninsulares es posible observar un amplio uso de bebidas alcohólicas acompañadas del tabaco. Por ejemplo, para las ceremonias y rituales relacionados con el ciclo de vida, el cigarro funciona en múltiples contextos, entre ellos como marcador del inicio de negociaciones («entrada») en relaciones sociales.

Del mismo modo, el tabaco es usado en ceremonias de protección y curación, en las de «cambio» (k’ex) y para el tratamiento medicinal, siendo muy común el uso de alcohol como «tragos» o hasta cervezas.

Es importante señalar que en el contexto de las ceremonias tradicionales, la cerveza es manejada aparte (sólo es utilizada en el periodo de convivio y se mantiene alejada del recinto ceremonial); por lo que no se constituye como parte del alcohol consumido durante los rituales agrarios.

Sin llegar a abarcar en su totalidad los usos rituales ni los medicinales, también hay que adicionar que en las ceremonias que están relacionadas con el ciclo agrícola, además de la cacería y la protección de los ranchos y pueblos, han sido estudiados por diversos especialistas con la idea de tener acceso a las distintas ceremonias.

Dichas ceremonias presentan en común sus ofrendas, las mismas son entregadas a los poderes sobrenaturales, y entre ellos se encuentran determinadas bebidas ceremoniales (una de ellas es elaborada con maíz [saka’] y otra, embriagante [el vino balche’]), comidas que solo son usadas para los contextos ceremoniales, así como velas, incienso, bebidas alcohólicas y cacao.

Es posible encontrar contextos ceremoniales donde los mismos componentes (las bebidas alcohólicas, el cacao, el tabaco y el incienso) llegan a adquirir el poder de antídotos con los que se alejan los «vientos malos» y de esta manera poder protegerse de sus ataques por medio de rituales defensivos.

Durante la antigüedad y en el caso de las ceremonias, y de los elementos anteriormente mencionado, es decir del uso del tabaco, cacao y las bebidas alcohólicas en compañía del incienso, es posible corroborarlo desde la temprana época colonial hasta nuestros días por lo que no se trata de un evento casual o improvisado que se emplea durante las ceremonias, sino que cuenta con historia.